miércoles, 23 de agosto de 2017

Viaje a Italia; Piamonte y Lombardía

Ha sido un viaje montado en el último momento, entre varias opciones nos decidimos por la zona de los lagos en Italia. La elección ha sido muy buena, siempre he oído que la zona de la Toscana es la más recomendada, pero sinceramente esta también os la recomiendo, hay unos paisajes preciosos y muy buena comida.

Como es un viaje largo, hicimos una primera parada para dormir en Francia: Chambéry. Una ciudad en la región de los Ródano-Alpes con todo su encanto francés; ideal para pasar todo un día y muy cerca tenéis el lago de Bourget. Recomendable de visitar el Castillo de los Duques de Savoya.


Chambéry


Lago Bourget


Dejamos Chambéry y nos dirigimos hacía Italia pasando por el túnel de Fréjus donde se cruza la frontera. Este túnel, de casi 13 km, es bastante caro, pero es el único paso. Sale a 43,50 € ida y si coges ida y vuelta, como máximo tienes una semana para volver, te sale por 54,30 €.

Nuestro destino final, donde teníamos el apartamento, era en Colazza, pero hicimos una parada en la Sacra di San Michele. Es enorme, se ve desde la carretera a mucha distancia. No solo vale la pena por ver el edificio sino también por las magníficas vistas.


Nos quedamos a comer en el restaurante Mamy de Avigliana. Es de los que suele ir la gente del pueblo o trabajadores para comer el menú. Comida italiana tradicional, no tienen el menú escrito y solo hablan italiano, lo cual dificulta un poco para pedir, pero se come bien.

Probamos:
  • Vitello Tonnato; con ternera y una salsa con atún y alcaparras
  • Raviolis de carne burro e salvia; con mantequilla y salvia
  • Scaloppine al marsala; ternera con vino marsala
  • Panacota de chocolate; parecido a un flan de nata con chocolate

Llegamos al apartamento en Colazza, se llama Casa del Sole. La decoración no es de nuestro gusto, pero el piso es muy confortable, tiene una cocina bien equipada y las vistas muy bonitas. A media hora del lago d'Orta y a 20 minutos del lago Maggiore. La ventaja de dormir en apartamento es ir al súper y coger productos típicos, así que nos aprovisionamos de arroz carnaloni para risotto, pasta y varios quesos.

Aquí tenéis un ejemplo de parte de la primera cena, probamos 4 quesos distintos:
  • Primo sale siciliano con peperoncino; queso de oveja siciliano con guindilla, picante pero no sin exagerar
  • Pecorino Nuraghe d'oro – Fiore Sardo; queso de oveja de Cerdeña, es duro pero quebradizo
  • Tomino del Boscaiolo; queso de vaca del Piamonte, se suele comer caliente, ya os pondré una receta en otra entrada
  • Mozzarella de cabra

Primer día, vamos hacía el lago d'Orta, es de los lagos considerados pequeños, nos gustó muchísimo. Nos paramos en el pueblo Orta San Giulio. Este lago tiene un isla en medio con casas y la basílica de San Giulio, hay barcos que te llevan, vale la pena.


Al otro lado del lago está el Sacro Monte d'Orta, que se ve majestuoso arriba en la montaña.


Comimos en una vinoteca que esta en la plaza principal del pueblo, la idea fue entrar para tomar un vino, pero acabamos comiendo burrata con tomate. La burrata tiene una textura más cremosa que la mozzarella, pero se le parece mucho.


Volviendo nos paramos en una granja en Bolzano Novarese, L'Agrifoglio. Compramos dos quesos: Monticello con granos de cúrcuma y Scamorza y dos yogures. También degustamos helado de pistacho y chocolate artesanos.


Antes de retirarnos decidimos ir a tomar algo al pueblo de Arona en el lago Maggiore, desde el pueblo hay vistas del Rocca di Angera. Ya era alrededor de las 8 de la tarde, nos pedimos unas cervezas, y nos trajeron un apero, nos sorprendió porque era gratuito, llevaba embutido, focaccia, mozzarella...


Segundo día, toca el lago Maggiore (el más grande de todos), llegamos a Stresa, desde aquí podemos coger un ferry que te lleva por los pueblos costeros o las 3 islas Borromeas que hay en medio del lago.

Fuimos a la primera, la isla Bella, donde hay algunas casas, la mayoría tiendas para turistas o algún restaurante. Hay un gran palacio con grandes salas, unas grutas decoradas con conchas y piedras, y un precioso y enorme jardín que cubre mas de media isla.


Nos cogemos otro ferry y desembarcamos en la isla Pescatori, esta isla esta llena básicamente de restaurantes, también tiene alguna zona de playa para poderte bañar en el lago, vimos varia gente que se llevaban el picnic.


La siguiente isla se llama Madre, toda la isla es el Palacio con el jardín, así que si no estáis dispuestos a pagar la entrada mejor no desembarquéis, por supuesto tanto el palacio como los jardines son muy bonitos, y creo que vale la pena ir. Jardín botánico con flores de varios países y diferentes aves es lo que os vais a encontrar.


Finalmente fuimos a Pallanza, donde dimos un par de vueltas, pero no nos gustó mucho, así que ya nos cogimos el siguiente ferry para volver a Stresa. Y de vuelta al apartamento donde hice un risotto funghi porcini para cenar.

Tercer día, Bérgamo, decidimos dejar los lagos e ir a ver un poco de ciudad, como en Milán y Turín ya habíamos estado anteriormente, para este viaje las descartamos. Bérgamo, situada al este de Milán, es una ciudad enorme, con el casco viejo en la cima de una montaña donde, por un precio de 1,30€ se puede coger el funicular, que te ahorra subir un montón de escaleras. Una vez en el casco viejo también se puede coger otro funicular para ir al castillo, donde desde la torre hay unas vistas espectaculares.


Me gustó pasear por la calles y comimos muy bien en Il Fornaio. De entrada es un sitio de comida rápida, pero muy rica. Son mayoritariamente focaccias con todo tipo de cosas encima, yo por ejemplo me pedí de berros con mozzarella y pulpo, pero también hay de berenjena, gambas, atún, cebolla, setas,... Te las calientan al momento en un horno, y hay mesas para comer en el local.   


Después tenemos el postre típico “Polenta e Osei”, Polenta y aves, es un bizcocho blando relleno con chocolate y licor con una capa amarilla por fuera y aves de mazapán de chocolate.


Volviendo hacía el apartamento nos paramos en Castelleto Sopra Ticino a tomar algo.

Cuarto día y último entero en Italia. El lago Como es de los más conocidos, es mencionar este lago y todo el mundo me dice que si veré a George Clooney. En una punta del lago empieza con la ciudad de Como, cogimos la carretera que lleva hasta Bellagio, donde confluyen los 3 brazos del lago. Ya se que es agosto, pero hasta este día no nos habíamos encontrado excesivo tráfico, la carretera es estrecha y lenta. Hay un montón de parking aunque también hay un montón de coches y es complicado aparcar. Al final pudimos y dimos una vuelta por el pueblo, no es muy grande, pero tiene callejuelas con escaleras subiendo y bajando. Decidimos coger el ferry con el coche para pasar al otro lado del lago, donde la carretera es más ancha. El ferry nos dejó en Cadenabbia, seguimos bajando hacía Lenno para ver la Villa del Balbianello. Se llega andando, rodeado por la izquierda del lago y por la derecha bosque. Al llegar a la villa puedes pagar 10€ por ver los jardines y 10€ más para que te hagan una visita guiada por la casa. Decidimos ver solo los jardines. Un sitio precioso con muy buenas vistas, el balcón es conocido porque sale en la segunda película de Star Wars. Como casi todas las villas de los lagos, tienen embarcadero, por 5€ puedes coger un barco que te lleva al pueblo.


De vuelta a casa, dirección hacía Francia, esta vez la parada fue en Montélimar, donde se puede ver un castillo. Es una ciudad para dar un paseo, pero es más de parada. Tiene un postre típico que se llama Nougat, su textura es como una mezcla de turrón duro y nube, suele llevar almendras y pistachos.


Alrededor de la ciudad se puede encontrar el Museo Europeo de Aviones de Caza y El Palacio de los Bombones y Nougat. El primero si os gusta ver aviones de verdad es curioso, tienen bastantes al aire libre y en un par de hangares, también tienen un montón de maquetas. Nos centraremos más en el del Palacio de las chuches, es muy curioso aunque la entrada la encuentro excesiva. Encontraréis la historia del azúcar, un par de salas llenas de juguetes y muñecas, historia del cacao, juegos como oler y adivinar que tipo de dulce es, varios animales como conejos, aves, ardillas, y una tienda de chuches bien grande.


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