martes, 29 de agosto de 2017

Tomino del Boscaiolo

Queso italiano del Piamonte, lo descubrí precisamente en esa región. Se puede comer tal cual, pero lo suyo es caliente, de hecho ya viene con unas marcas para grill.
Se puede hacer simplemente en una sartén, calentarlo unos minutos por cada lado hasta que quede fundido en el interior, después espolvorear con pimienta y alguna hierba tipo perejil o orégano.

También se puede cortar horizontalmente y rellenar, por ejemplo, con prosciutto y calentar en una sartén. Aquí os dejo otra opción de relleno:


Ingredientes:

4 Tomino del Boscaiolo
Tomate seco
Orégano
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
Canónigos


Elaboración:


Hervimos los tomates 5 minutos para hidratarlos, los secamos y los dejamos atemperar. Luego los dejamos macerando 1 hora con orégano y aceite


Cortamos los quesos horizontalmente, rellenamos con el tomate cortado a trozos pequeños.


Ponemos en una sartén caliente y calentamos unos 3 minutos por cada lado, que se funda el queso un poco por dentro. Servimos en el plato con los canónigos, espolvoreando encima del queso una pizca de sal, pimienta y orégano.




miércoles, 23 de agosto de 2017

Viaje a Italia; Piamonte y Lombardía

Ha sido un viaje montado en el último momento, entre varias opciones nos decidimos por la zona de los lagos en Italia. La elección ha sido muy buena, siempre he oído que la zona de la Toscana es la más recomendada, pero sinceramente esta también os la recomiendo, hay unos paisajes preciosos y muy buena comida.

Como es un viaje largo, hicimos una primera parada para dormir en Francia: Chambéry. Una ciudad en la región de los Ródano-Alpes con todo su encanto francés; ideal para pasar todo un día y muy cerca tenéis el lago de Bourget. Recomendable de visitar el Castillo de los Duques de Savoya.


Chambéry


Lago Bourget


Dejamos Chambéry y nos dirigimos hacía Italia pasando por el túnel de Fréjus donde se cruza la frontera. Este túnel, de casi 13 km, es bastante caro, pero es el único paso. Sale a 43,50 € ida y si coges ida y vuelta, como máximo tienes una semana para volver, te sale por 54,30 €.

Nuestro destino final, donde teníamos el apartamento, era en Colazza, pero hicimos una parada en la Sacra di San Michele. Es enorme, se ve desde la carretera a mucha distancia. No solo vale la pena por ver el edificio sino también por las magníficas vistas.


Nos quedamos a comer en el restaurante Mamy de Avigliana. Es de los que suele ir la gente del pueblo o trabajadores para comer el menú. Comida italiana tradicional, no tienen el menú escrito y solo hablan italiano, lo cual dificulta un poco para pedir, pero se come bien.

Probamos:
  • Vitello Tonnato; con ternera y una salsa con atún y alcaparras
  • Raviolis de carne burro e salvia; con mantequilla y salvia
  • Scaloppine al marsala; ternera con vino marsala
  • Panacota de chocolate; parecido a un flan de nata con chocolate

Llegamos al apartamento en Colazza, se llama Casa del Sole. La decoración no es de nuestro gusto, pero el piso es muy confortable, tiene una cocina bien equipada y las vistas muy bonitas. A media hora del lago d'Orta y a 20 minutos del lago Maggiore. La ventaja de dormir en apartamento es ir al súper y coger productos típicos, así que nos aprovisionamos de arroz carnaloni para risotto, pasta y varios quesos.

Aquí tenéis un ejemplo de parte de la primera cena, probamos 4 quesos distintos:
  • Primo sale siciliano con peperoncino; queso de oveja siciliano con guindilla, picante pero no sin exagerar
  • Pecorino Nuraghe d'oro – Fiore Sardo; queso de oveja de Cerdeña, es duro pero quebradizo
  • Tomino del Boscaiolo; queso de vaca del Piamonte, se suele comer caliente, ya os pondré una receta en otra entrada
  • Mozzarella de cabra

Primer día, vamos hacía el lago d'Orta, es de los lagos considerados pequeños, nos gustó muchísimo. Nos paramos en el pueblo Orta San Giulio. Este lago tiene un isla en medio con casas y la basílica de San Giulio, hay barcos que te llevan, vale la pena.


Al otro lado del lago está el Sacro Monte d'Orta, que se ve majestuoso arriba en la montaña.


Comimos en una vinoteca que esta en la plaza principal del pueblo, la idea fue entrar para tomar un vino, pero acabamos comiendo burrata con tomate. La burrata tiene una textura más cremosa que la mozzarella, pero se le parece mucho.


Volviendo nos paramos en una granja en Bolzano Novarese, L'Agrifoglio. Compramos dos quesos: Monticello con granos de cúrcuma y Scamorza y dos yogures. También degustamos helado de pistacho y chocolate artesanos.


Antes de retirarnos decidimos ir a tomar algo al pueblo de Arona en el lago Maggiore, desde el pueblo hay vistas del Rocca di Angera. Ya era alrededor de las 8 de la tarde, nos pedimos unas cervezas, y nos trajeron un apero, nos sorprendió porque era gratuito, llevaba embutido, focaccia, mozzarella...


Segundo día, toca el lago Maggiore (el más grande de todos), llegamos a Stresa, desde aquí podemos coger un ferry que te lleva por los pueblos costeros o las 3 islas Borromeas que hay en medio del lago.

Fuimos a la primera, la isla Bella, donde hay algunas casas, la mayoría tiendas para turistas o algún restaurante. Hay un gran palacio con grandes salas, unas grutas decoradas con conchas y piedras, y un precioso y enorme jardín que cubre mas de media isla.


Nos cogemos otro ferry y desembarcamos en la isla Pescatori, esta isla esta llena básicamente de restaurantes, también tiene alguna zona de playa para poderte bañar en el lago, vimos varia gente que se llevaban el picnic.


La siguiente isla se llama Madre, toda la isla es el Palacio con el jardín, así que si no estáis dispuestos a pagar la entrada mejor no desembarquéis, por supuesto tanto el palacio como los jardines son muy bonitos, y creo que vale la pena ir. Jardín botánico con flores de varios países y diferentes aves es lo que os vais a encontrar.


Finalmente fuimos a Pallanza, donde dimos un par de vueltas, pero no nos gustó mucho, así que ya nos cogimos el siguiente ferry para volver a Stresa. Y de vuelta al apartamento donde hice un risotto funghi porcini para cenar.

Tercer día, Bérgamo, decidimos dejar los lagos e ir a ver un poco de ciudad, como en Milán y Turín ya habíamos estado anteriormente, para este viaje las descartamos. Bérgamo, situada al este de Milán, es una ciudad enorme, con el casco viejo en la cima de una montaña donde, por un precio de 1,30€ se puede coger el funicular, que te ahorra subir un montón de escaleras. Una vez en el casco viejo también se puede coger otro funicular para ir al castillo, donde desde la torre hay unas vistas espectaculares.


Me gustó pasear por la calles y comimos muy bien en Il Fornaio. De entrada es un sitio de comida rápida, pero muy rica. Son mayoritariamente focaccias con todo tipo de cosas encima, yo por ejemplo me pedí de berros con mozzarella y pulpo, pero también hay de berenjena, gambas, atún, cebolla, setas,... Te las calientan al momento en un horno, y hay mesas para comer en el local.   


Después tenemos el postre típico “Polenta e Osei”, Polenta y aves, es un bizcocho blando relleno con chocolate y licor con una capa amarilla por fuera y aves de mazapán de chocolate.


Volviendo hacía el apartamento nos paramos en Castelleto Sopra Ticino a tomar algo.

Cuarto día y último entero en Italia. El lago Como es de los más conocidos, es mencionar este lago y todo el mundo me dice que si veré a George Clooney. En una punta del lago empieza con la ciudad de Como, cogimos la carretera que lleva hasta Bellagio, donde confluyen los 3 brazos del lago. Ya se que es agosto, pero hasta este día no nos habíamos encontrado excesivo tráfico, la carretera es estrecha y lenta. Hay un montón de parking aunque también hay un montón de coches y es complicado aparcar. Al final pudimos y dimos una vuelta por el pueblo, no es muy grande, pero tiene callejuelas con escaleras subiendo y bajando. Decidimos coger el ferry con el coche para pasar al otro lado del lago, donde la carretera es más ancha. El ferry nos dejó en Cadenabbia, seguimos bajando hacía Lenno para ver la Villa del Balbianello. Se llega andando, rodeado por la izquierda del lago y por la derecha bosque. Al llegar a la villa puedes pagar 10€ por ver los jardines y 10€ más para que te hagan una visita guiada por la casa. Decidimos ver solo los jardines. Un sitio precioso con muy buenas vistas, el balcón es conocido porque sale en la segunda película de Star Wars. Como casi todas las villas de los lagos, tienen embarcadero, por 5€ puedes coger un barco que te lleva al pueblo.


De vuelta a casa, dirección hacía Francia, esta vez la parada fue en Montélimar, donde se puede ver un castillo. Es una ciudad para dar un paseo, pero es más de parada. Tiene un postre típico que se llama Nougat, su textura es como una mezcla de turrón duro y nube, suele llevar almendras y pistachos.


Alrededor de la ciudad se puede encontrar el Museo Europeo de Aviones de Caza y El Palacio de los Bombones y Nougat. El primero si os gusta ver aviones de verdad es curioso, tienen bastantes al aire libre y en un par de hangares, también tienen un montón de maquetas. Nos centraremos más en el del Palacio de las chuches, es muy curioso aunque la entrada la encuentro excesiva. Encontraréis la historia del azúcar, un par de salas llenas de juguetes y muñecas, historia del cacao, juegos como oler y adivinar que tipo de dulce es, varios animales como conejos, aves, ardillas, y una tienda de chuches bien grande.


sábado, 19 de agosto de 2017

Pavlova de Frutas

Este postre es muy típico de la zona de Nueva Zelanda. Se suele servir con nata y las frutas, aunque encontré una receta que le mezcla mascarpone, queda delicioso!
Si hacéis la versión tradicional, solo con nata y sin el mascarpone, y la nata es sin lactosa (hay en muchos supermercados), ya tenéis un postre vistoso para alguien con problemas con la lactosa.


Ingredientes:

Merengue francés:
4 claras de huevo
Azúcar (el doble que el peso de las claras) esto es muy importante, si las claras pesan 150 gr, ponemos 300 gr de azúcar
1 cta de vinagre blanco
1 cta harina de maíz

175 ml nata para montar
250 gr mascarpone
1 cucharada azúcar
Frutas variadas: En este caso utilicé melocotones, ciruelas, frambuesas y moras



Elaboración.

Para el merengue:



Batimos las claras a punto de nieve con las varillas eléctricas, después vamos añadiendo el azúcar sin dejar de batir. Por último el vinagre y la harina. Tenemos que ir batiendo hasta que tenga una buena consistencia (al levantar las varillas se tiene que aguantar el merengue sin caer).


En una bandeja de horno, con papel, ponemos la masa haciendo que los bordes sean más altos, como en la foto.


En el horno precalentado a 120º, arriba y abajo, lo dejamos 50 minutos, luego cerramos el horno y sin abrirlo dejamos el merengue sin tocarlo hasta que se haya enfriado, un par de horas. Si lo sacamos antes podría ser que se nos ablande.



Una vez tengamos el merengue frio, montamos la nata a punto de nieve, añadimos el azúcar y el mascarpone, hasta que este todo bien integrado. Vertemos la masa dentro del merengue. Cortamos las frutas a dados y las ponemos encima.



jueves, 3 de agosto de 2017

Tarta Mousse de Limón, Frambuesas y Moras

Ya tenemos los campos llenos de moras y no hay que desaprovechar la oportunidad. Después de darme un buen paseo, os dejo esta tarta, que no solo queda sabrosa, sino que además tiene una buena presentación.
Hay varios tiempos de espera, así que mejor aprovechad una tarde que tengáis libre.



Ingredientes:

150 gr galletas (tipos María de toda la vida)
75 gr mantequilla

Mousse de limón:
Zumo y piel rallada de 2 limones
250 ml nata para montar
75 gr azúcar glas
4 hojas de gelatina

Mousse de frambuesas:
250 gr frambuesas
250 ml nata para montar
75 gr azúcar glas
4 hojas de gelatina

Mousse de moras:
250 gr moras
250 ml nata para montar
75 gr azúcar glas
4 hojas de gelatina

Un molde redondo, que se pueda sacar el aro, dejando solo la base


Elaboración:

Trituramos las galletas hasta que quede harina. Derretimos la mantequilla y la mezclamos con la harina, haciendo una masa.
Cogemos el molde con el aro, y repartimos la masa de galleta por toda la base, intentado que quede nivelada por todos los lados.

Mousse de limón:
Dejamos las hojas de gelatina en remojo unos 5 minutos. Cogemos un cazo con los limones y agregamos la gelatina. Ponemos a fuego bajo hasta que se deshaga la gelatina.
Montamos la nata, cuando esté casi montada, añadimos el azúcar, mezclamos bien y vamos agregando la gelatina de limón aún líquida, poco a poco. No puede estar caliente o se os cortará la nata, tibia que al poner el dedo no os queméis.
Vertemos en el molde, encima de la masa de galletas y reservamos en la nevera un mínimo de 1h.

Mousse de frambuesas:
Ponemos en remojo las hojas de gelatina.
Trituramos las frambuesas, las pasamos por un colador de malla para sacar todas las pepitas.
En un cazo ponemos el jugo de las frambuesas, junto con la gelatina, a fuego bajo, cuando se haya derretido retiramos.
Montamos la nata, cuando esté casi montada, añadimos el azúcar, y vamos agregando la gelatina de frambuesas poco a poco, recordad que no puede estar muy caliente.
Cuando esté todo bien integrado ya podemos verter con cuidado encima de la mousse de limón. Volvemos a reservar en la nevera un mínimo de 1h.

Mousse de moras:
Igual que la mousse de frambuesas.

Yo reservé algunas frambuesas y moras para decorar.