jueves, 21 de septiembre de 2017

Melón al Oporto

Un clásico refrescante. Para que sea más fácil hacer la bolas, mejor que el melón sea maduro.


Ingredientes:

1 Melón tipo cantaloupe
400 ml Oporto
100 gr azúcar

Cuchara para hacer bolas (cuchara parisina) o con una cucharilla nos podríamos apañar.

Elaboración:


Cortamos el melón por la mitad, retirando las semillas. Hacemos bolas sin traspasar la piel del melón, la queremos entera para después hacer la presentación.


Mezclamos el Oporto con el azúcar y sumergimos las bolas (yo lo guardo en una bolsa de congelado, pero podéis utilizar un bol, sobretodo que queden todas las bolas bien sumergidas. Guardamos tanto la cáscara como las bolas en la nevera, al menos 2 horas.

Yo lo sirvo rellenando las cáscaras con las bolas y un poco de líquido, y pongo tenedores pequeños para que la gente vaya cogiendo.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Bizcocho salado con olivada y albahaca

Este bizcocho se puede comer como entrante o como plato único acompañando una buena ensalada.


Ingredientes:

Para la olivada:
250 gr aceitunas negras sin hueso
1 diente de ajo
1 cucharada de zumo de limón
3 cucharadas de aceite de oliva

Para el bizcocho:
3 huevos
100 ml leche
80 ml aceite de oliva
200 gr harina
1 sobre levadura
Sal
Pimienta
8 hojas de albahaca picadas

Un molde rectangular

Elaboración:


Primero haremos la olivada:
Mezclamos todos los ingredientes y los trituramos hasta conseguir una pasta fina. Reservamos.

El bizcocho:


En un bol batimos los huevos, añadimos la leche y el aceite de oliva. Después añadimos la harina, la levadura, la sal, pimienta y por último la albahaca, todo bien batido.


Vertemos la mitad de la masa en el molde, repartimos encima la mitad de la olivada, pero sin mezclar.


Vertemos el resto de la masa y ponemos encima el resto de la olivada. Con la ayuda de un cuchillo movemos toda la masa haciendo eses, para que quede bien repartida.
Ponemos al horno precalentado a 180º durante 40 minutos. Pinchad con un palillo, cuando salga limpio ya estará.



martes, 12 de septiembre de 2017

Rigatoni con salchichón, champiñones y queso

Os dejo una manera de comer pasta rellena sin tener que hacer la pasta vosotros.


Ingredientes:

400 gr rigatoni (lo normal es entre 80 y 100 gr por persona)
½ cebolla
350 champiñones
Chorro de vino blanco
200 gr salchichón
300 gr mozzarella bien escurrida
Pimienta
Sal
Aceite de oliva
Parmesano rallado


4 moldes individuales o uno grande que quepa toda la pasta. Mis moldes son cuadrados de 8cmX8cm.

Elaboración:


Primero picamos todos los ingredientes, cuanto más pequeños mejor.
En una sartén con un poco de aceite ponemos la cebolla, cuando empiece a transparentar añadimos los champiñones. Dejamos cocer durante 5 minutos, salpimentamos y agregamos el salchichón junto con el vino blanco. Dejamos que el vino reduzca a fuego media, con 3-4 minutos bastará. Sacamos del fuego y reservamos hasta que se atempere.


Mientras, empezamos hirviendo la pasta, pero solo 7 minutos. Pasamos la pasta por agua fría, para cortar la cocción. Ponemos la pasta en los moldes (los podéis untar con un poco de aceite, para que después sea más rápido de desenmoldar.  


A la masa anterior le añadimos la mozzarella y mezclamos bien, tiene que quedar una masa sin líquido, en el caso que haya lo desechamos y rellenamos todos los rigatoni.

Ponemos al horno precalentado a 180º arriba y abajo durante 15 minutos. Abrimos el horno y ponemos el parmesano por encima, dejamos 5 minutos más. Y ya tendremos la pasta lista para comer. Una vez servida en el plato, yo le pongo un poco más de parmesano.


  

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Pollo con Cigalas

Este plato también se le llama mar y montaña. Siempre se acompaña de una “picada”: mezcla de algún fruto seco, galletas o pan seco, ajo, perejil e incluso más cosas, todas picadas en un mortero. En este caso y es opcional le he añadido una pastilla de chocolate negro, le da un sabor especial, y por eso acabará el plato con un color oscuro.


Si utilizáis un pollo entero os llegará para unas 6 personas

Ingredientes:

1 pollo cortado en trozos como para un asado Canisseria Serra Pla
12 cigalas
2 cebollas picadas
1 chorro generoso de brandy
Sal
Pimienta
Caldo de pollo (mantenerlo caliente)
Aceite de Oliva
1 cucharada de manteca de cerdo

Picada:
2 galletas
1 puñado de perejil fresco
2 dientes de ajo picado
2 cucharadas de brandy
10-12 almendras tostadas sin piel
1 pastilla de chocolate negro (opcional)


Elaboración:


Picada: Ponemos todos los ingredientes en el mortero y lo majamos hasta conseguir una masa fina.


Salpimentamos el pollo y lo ponemos en una sartén con la cucharada de manteca y un par de cucharadas de aceite. Cuando empiece a dorar lo retiramos del fuego.


En la misma sartén cocemos las cigalas con un poco de sal. 1 minuto por cada lado y retiramos.


Continuamos con la misma sartén, ponemos la cebolla y el tomate. Cocemos a fuego lento hasta que la cebolla quede bien dorada con un toque marronoso.


Añadimos el pollo con el brandy y flameamos con cuidado. Cuando el flameado se haya apagado añadimos el caldo, hasta la mitad del pollo. De vez en cuando le damos la vuelta, para que se cueza por los dos lados.  


Cuando el pollo esté cocido y el caldo se haya reducido a la mitad agregamos las cigalas y vertemos la picada por encima. Dejamos 5 minutos más y ya se puede servir.




lunes, 4 de septiembre de 2017

Pastel de queso con uvas

Aprovechando el excedente de uvas en el huerto y os propongo este pastel que queda muy cremoso. Hacer el zumo de uva es bastante laborioso, aunque siempre podéis comprar mosto.


Ingredientes:

Base:
150 gr galletas
75 gr mantequilla

Relleno:
500 gr queso cremoso (he puesto medio de mascarpone y medio philadelphia)
200 ml leche
200 ml nata
100 ml zumo de uva
50 gr azúcar
1 sobre cuajada

Cobertura:
150 ml zumo de uva
25 ml moscatel
3 hojas de gelatina
Uvas si son blancas y negras queda mejor presentado


Elaboración:


Si queréis hacer el zumo, se tiene que lavar las uvas y pasarlas por un chino. No se puede triturar, porque las semillas le darían un sabor amargo. Colad con una malla y dejad reposar en la nevera para que decante el sólido.

Base:
Trituramos las galletas y fundimos la mantequilla. Mezclamos haciendo una masa y cubrimos el fondo del molde que quede bien nivelado (tiene que ser un molde que ser puede quitar el aro lateral).

Relleno:
Mezclamos los dos quesos en un bol y reservamos.
En un cazo ponemos la leche, nata, zumo de uva y el azúcar, mezclamos y cuando empiece a hervir retiramos del fuego y agregamos la cuajada. Volvemos a poner en el fuego más bajo y mezclamos bien durante un minuto.
Vertemos la mezcla rápidamente en el bol con el queso, y con unas varillas eléctricas lo mezclamos todo.
Vertemos sobre el molde que ya tiene la masa de galletas y guardamos en la nevera.
Esperamos al menos 1h para que cuaje.

Cobertura:
Dejamos las láminas de gelatina en remojo.
Cortamos las uvas por la mitad, quitando las pepitas y las ponemos encima del pastel.
En un cazo ponemos el zumo de uva y el moscate. Cuando ya esté caliente añadimos las hojas de gelatina ya hidratadas, vamos mezclando hasta que se hayan integrado. Reservamos un par de minutos para que se enfríe, pero no lo suficiente para que cuaje, y con cuidado (yo lo hago con un cazo pequeño) vamos vertiendo el líquido encima del pastel.

Volvemos a poner en la nevera y dejamos 1h más. Y listo.  


martes, 29 de agosto de 2017

Tomino del Boscaiolo

Queso italiano del Piamonte, lo descubrí precisamente en esa región. Se puede comer tal cual, pero lo suyo es caliente, de hecho ya viene con unas marcas para grill.
Se puede hacer simplemente en una sartén, calentarlo unos minutos por cada lado hasta que quede fundido en el interior, después espolvorear con pimienta y alguna hierba tipo perejil o orégano.

También se puede cortar horizontalmente y rellenar, por ejemplo, con prosciutto y calentar en una sartén. Aquí os dejo otra opción de relleno:


Ingredientes:

4 Tomino del Boscaiolo
Tomate seco
Orégano
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
Canónigos


Elaboración:


Hervimos los tomates 5 minutos para hidratarlos, los secamos y los dejamos atemperar. Luego los dejamos macerando 1 hora con orégano y aceite


Cortamos los quesos horizontalmente, rellenamos con el tomate cortado a trozos pequeños.


Ponemos en una sartén caliente y calentamos unos 3 minutos por cada lado, que se funda el queso un poco por dentro. Servimos en el plato con los canónigos, espolvoreando encima del queso una pizca de sal, pimienta y orégano.




miércoles, 23 de agosto de 2017

Viaje a Italia; Piamonte y Lombardía

Ha sido un viaje montado en el último momento, entre varias opciones nos decidimos por la zona de los lagos en Italia. La elección ha sido muy buena, siempre he oído que la zona de la Toscana es la más recomendada, pero sinceramente esta también os la recomiendo, hay unos paisajes preciosos y muy buena comida.

Como es un viaje largo, hicimos una primera parada para dormir en Francia: Chambéry. Una ciudad en la región de los Ródano-Alpes con todo su encanto francés; ideal para pasar todo un día y muy cerca tenéis el lago de Bourget. Recomendable de visitar el Castillo de los Duques de Savoya.


Chambéry


Lago Bourget


Dejamos Chambéry y nos dirigimos hacía Italia pasando por el túnel de Fréjus donde se cruza la frontera. Este túnel, de casi 13 km, es bastante caro, pero es el único paso. Sale a 43,50 € ida y si coges ida y vuelta, como máximo tienes una semana para volver, te sale por 54,30 €.

Nuestro destino final, donde teníamos el apartamento, era en Colazza, pero hicimos una parada en la Sacra di San Michele. Es enorme, se ve desde la carretera a mucha distancia. No solo vale la pena por ver el edificio sino también por las magníficas vistas.


Nos quedamos a comer en el restaurante Mamy de Avigliana. Es de los que suele ir la gente del pueblo o trabajadores para comer el menú. Comida italiana tradicional, no tienen el menú escrito y solo hablan italiano, lo cual dificulta un poco para pedir, pero se come bien.

Probamos:
  • Vitello Tonnato; con ternera y una salsa con atún y alcaparras
  • Raviolis de carne burro e salvia; con mantequilla y salvia
  • Scaloppine al marsala; ternera con vino marsala
  • Panacota de chocolate; parecido a un flan de nata con chocolate

Llegamos al apartamento en Colazza, se llama Casa del Sole. La decoración no es de nuestro gusto, pero el piso es muy confortable, tiene una cocina bien equipada y las vistas muy bonitas. A media hora del lago d'Orta y a 20 minutos del lago Maggiore. La ventaja de dormir en apartamento es ir al súper y coger productos típicos, así que nos aprovisionamos de arroz carnaloni para risotto, pasta y varios quesos.

Aquí tenéis un ejemplo de parte de la primera cena, probamos 4 quesos distintos:
  • Primo sale siciliano con peperoncino; queso de oveja siciliano con guindilla, picante pero no sin exagerar
  • Pecorino Nuraghe d'oro – Fiore Sardo; queso de oveja de Cerdeña, es duro pero quebradizo
  • Tomino del Boscaiolo; queso de vaca del Piamonte, se suele comer caliente, ya os pondré una receta en otra entrada
  • Mozzarella de cabra

Primer día, vamos hacía el lago d'Orta, es de los lagos considerados pequeños, nos gustó muchísimo. Nos paramos en el pueblo Orta San Giulio. Este lago tiene un isla en medio con casas y la basílica de San Giulio, hay barcos que te llevan, vale la pena.


Al otro lado del lago está el Sacro Monte d'Orta, que se ve majestuoso arriba en la montaña.


Comimos en una vinoteca que esta en la plaza principal del pueblo, la idea fue entrar para tomar un vino, pero acabamos comiendo burrata con tomate. La burrata tiene una textura más cremosa que la mozzarella, pero se le parece mucho.


Volviendo nos paramos en una granja en Bolzano Novarese, L'Agrifoglio. Compramos dos quesos: Monticello con granos de cúrcuma y Scamorza y dos yogures. También degustamos helado de pistacho y chocolate artesanos.


Antes de retirarnos decidimos ir a tomar algo al pueblo de Arona en el lago Maggiore, desde el pueblo hay vistas del Rocca di Angera. Ya era alrededor de las 8 de la tarde, nos pedimos unas cervezas, y nos trajeron un apero, nos sorprendió porque era gratuito, llevaba embutido, focaccia, mozzarella...


Segundo día, toca el lago Maggiore (el más grande de todos), llegamos a Stresa, desde aquí podemos coger un ferry que te lleva por los pueblos costeros o las 3 islas Borromeas que hay en medio del lago.

Fuimos a la primera, la isla Bella, donde hay algunas casas, la mayoría tiendas para turistas o algún restaurante. Hay un gran palacio con grandes salas, unas grutas decoradas con conchas y piedras, y un precioso y enorme jardín que cubre mas de media isla.


Nos cogemos otro ferry y desembarcamos en la isla Pescatori, esta isla esta llena básicamente de restaurantes, también tiene alguna zona de playa para poderte bañar en el lago, vimos varia gente que se llevaban el picnic.


La siguiente isla se llama Madre, toda la isla es el Palacio con el jardín, así que si no estáis dispuestos a pagar la entrada mejor no desembarquéis, por supuesto tanto el palacio como los jardines son muy bonitos, y creo que vale la pena ir. Jardín botánico con flores de varios países y diferentes aves es lo que os vais a encontrar.


Finalmente fuimos a Pallanza, donde dimos un par de vueltas, pero no nos gustó mucho, así que ya nos cogimos el siguiente ferry para volver a Stresa. Y de vuelta al apartamento donde hice un risotto funghi porcini para cenar.

Tercer día, Bérgamo, decidimos dejar los lagos e ir a ver un poco de ciudad, como en Milán y Turín ya habíamos estado anteriormente, para este viaje las descartamos. Bérgamo, situada al este de Milán, es una ciudad enorme, con el casco viejo en la cima de una montaña donde, por un precio de 1,30€ se puede coger el funicular, que te ahorra subir un montón de escaleras. Una vez en el casco viejo también se puede coger otro funicular para ir al castillo, donde desde la torre hay unas vistas espectaculares.


Me gustó pasear por la calles y comimos muy bien en Il Fornaio. De entrada es un sitio de comida rápida, pero muy rica. Son mayoritariamente focaccias con todo tipo de cosas encima, yo por ejemplo me pedí de berros con mozzarella y pulpo, pero también hay de berenjena, gambas, atún, cebolla, setas,... Te las calientan al momento en un horno, y hay mesas para comer en el local.   


Después tenemos el postre típico “Polenta e Osei”, Polenta y aves, es un bizcocho blando relleno con chocolate y licor con una capa amarilla por fuera y aves de mazapán de chocolate.


Volviendo hacía el apartamento nos paramos en Castelleto Sopra Ticino a tomar algo.

Cuarto día y último entero en Italia. El lago Como es de los más conocidos, es mencionar este lago y todo el mundo me dice que si veré a George Clooney. En una punta del lago empieza con la ciudad de Como, cogimos la carretera que lleva hasta Bellagio, donde confluyen los 3 brazos del lago. Ya se que es agosto, pero hasta este día no nos habíamos encontrado excesivo tráfico, la carretera es estrecha y lenta. Hay un montón de parking aunque también hay un montón de coches y es complicado aparcar. Al final pudimos y dimos una vuelta por el pueblo, no es muy grande, pero tiene callejuelas con escaleras subiendo y bajando. Decidimos coger el ferry con el coche para pasar al otro lado del lago, donde la carretera es más ancha. El ferry nos dejó en Cadenabbia, seguimos bajando hacía Lenno para ver la Villa del Balbianello. Se llega andando, rodeado por la izquierda del lago y por la derecha bosque. Al llegar a la villa puedes pagar 10€ por ver los jardines y 10€ más para que te hagan una visita guiada por la casa. Decidimos ver solo los jardines. Un sitio precioso con muy buenas vistas, el balcón es conocido porque sale en la segunda película de Star Wars. Como casi todas las villas de los lagos, tienen embarcadero, por 5€ puedes coger un barco que te lleva al pueblo.


De vuelta a casa, dirección hacía Francia, esta vez la parada fue en Montélimar, donde se puede ver un castillo. Es una ciudad para dar un paseo, pero es más de parada. Tiene un postre típico que se llama Nougat, su textura es como una mezcla de turrón duro y nube, suele llevar almendras y pistachos.


Alrededor de la ciudad se puede encontrar el Museo Europeo de Aviones de Caza y El Palacio de los Bombones y Nougat. El primero si os gusta ver aviones de verdad es curioso, tienen bastantes al aire libre y en un par de hangares, también tienen un montón de maquetas. Nos centraremos más en el del Palacio de las chuches, es muy curioso aunque la entrada la encuentro excesiva. Encontraréis la historia del azúcar, un par de salas llenas de juguetes y muñecas, historia del cacao, juegos como oler y adivinar que tipo de dulce es, varios animales como conejos, aves, ardillas, y una tienda de chuches bien grande.