domingo, 28 de septiembre de 2014

Pimientos rojos rellenos de queso

He probado con otros tipos de queso, pero el feta es el que más me gusta.


Ingredientes:

4 pimientos rojos pequeños
3 dientes de ajo picados
200 gr. queso feta
Tomillo picado, mejor si es fresco
Un puñado de piñones
Ralladura y zumo de un limón
Aceite de oliva

Menta fresca picada

Elaboración:

Partimos los pimientos por la mitad longitudinalmente, sacamos las pepitas. Repartimos la mitad del ajo en los pimientos. Desmenuzamos el queso y lo repartimos en los pimientos hasta que queden muy llenos. Ponemos el tomillo, los piñones, la ralladura y el zumo. Para acabar, un poco de aceite por encima de cada pimiento.

En una bandeja de horno ponemos papel de aluminio, mojamos la piel de los pimientos con aceite y los ponemos dentro de la bandeja, cubrimos con papel de aluminio. Lo dejamos en el horno a 180º durante 20 minutos, después sacamos el papel de arriba y lo dejamos unos 20 minutos más o hasta que se empiece a tostar tanto el pimiento como los piñones.

Los servimos en los platos y espolvoreamos con la menta.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Crème Brûlée

Este postre es muy típico de Francia. Lo probé hace poco cuando estuve en Córcega y aprovechando que me traje licor de Myrte, le he puesto un buen chorro por encima.


Ingredientes para 6 personas:

250 ml leche
2 vainas de vainilla
8 yemas de huevo
150 gr azúcar
750 ml nata
100 gr de azúcar moreno

Licor de Myrte (opcional)

6 platos de barro

Elaboración:

Cortamos la vaina por la mitad y con un cuchillo sacamos la pulpa de la vainilla.

En un cazo ponemos la leche junto con la pulpa y las vainas, calentamos al fuego y cuando empiece a hervir, lo sacamos y dejamos reposar (así se hace como una infusión).

En un bol batir las yemas con el azúcar, hasta que el amarillo del principio se vuelva un poco más blanco. Añadir la leche (sacando las vainas) y la nata. Mezclarlo todo bien y dejar reposar 30 minutos. Si pasado el tiempo queda espuma, sacar con una cuchara.

Verter en los platos y poner al horno, al baño maría, durante unos 45 minutos. Cuando lo sacáis del horno tiene que temblar un poco al moverlo, pero ya veréis que al enfriarse endurece más.

Dejar que se enfríe, y a la nevera un mínimo de 3 horas.

Justo antes de servir, espolvorear cada plato con azúcar moreno, si tenéis un hierro de quemar o en mi caso un soplete de cocina, lo quemáis. Si la quemáis mucho tiempo antes, el azúcar os quedará blando, así que mejor siempre en el último momento.

Y si queréis, bañar con un poco de licor.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Jamón cocido a las hierbas o a la sidra

Estuve experimentando dos formas distintas de cocinar el jamón cocido, las dos me han gustado así que os pongo el resultado. Este tipo de plato se suele hacer con un jamón pequeño entero, como no he encontrado, he comprado un trozo de 5 cm de ancho (pesaba un poco más de 1kg). Lo he cortado por la mitad y así poder hacer las dos pruebas.


Primera opción:


Jamón cocido a la hierbas


Ingredientes:

½ kg jamón cocido
1 botella de vino blanco
4 ramas de romero
4 ramas de tomillo
2 cucharadas de miel
Pimienta
Requesón con pimienta y pan (opcional)

Elaboración:


Primero hacemos una infusión poniendo en una bolsa de plástico (de las que se cierran con zip, es para que nos quede más concentrado) 200 ml de agua y 2 ramas de romero y 2 de tomillo. Lo ponemos en un cazo lleno de agua para hacerla al baño maría. Cuando empiece a hervir bajamos el fuego y lo dejamos unos 4 horas.


En una olla o un cazo grande ponemos el jamón y lo cubrimos con el vino, si os quedáis cortos de vino podemos añadir agua. Añadimos el romero y el tomillo restante, y lo dejamos cocer tapado y a fuego medio, una media hora. Esta parte seria ideal si lo pudieseis envasar todo al vacío y cocerlo a fuego lento, yo no tengo esa opción.

Mientras esperamos haremos una reducción de la infusión. En una sartén pequeña ponemos dos cucharadas de miel, la mitad de la infusión y pimienta al gusto. Cuando empiece a hervir vamos removiendo, tiene que reducir y quedar como un jarabe un poco líquido.


En una bandeja de horno ponemos un poco del jugo de cocer el jamón, lo suficiente para cubrir el fondo. Ponemos el jamón, y lo marcamos con un cuchillo. Pintamos con el jarabe y al horno a gratinar unos 10 minutos o hasta que quede un color tostado.

Antes de servir cortar a láminas finas. Se puede acompañar con requesón y pan. Con el resto de la infusión se puede regar las láminas un poco.


Segunda opción:

Jamón cocido a la sidra


Ingredientes:

½ kg jamón cocido
1L. Sidra
1 guindilla fresca cortada en trozos (desechar las semillas, yo puse 4 o 5 para darle un toque)
1 rama de canela
½ manzana cortada a cuartos
2 ramas de cilantro
2 cucharadas de miel
½ cucharada de pimienta de cayena


Elaboración:


En una olla o un cazo ponemos el jamón con la sidra, la guindilla, la canela, la manzana y el cilantro, añadir agua si no se cubre el jamón. Lo dejamos cocer todo durante media hora. Lo mismo que en la primera opción, si lo podéis hacer al vacío con una cocción más larga seguro que mejora.

En una sartén pequeña ponemos la miel, la pimienta de cayena y unas 5 cucharadas de jugo de cocer el jamón. Cuando empiece a hervir vamos removiendo, tiene que reducir y quedar como un jarabe un poco líquido.


En una bandeja de horno, cubrimos el fondo con un poco del jugo de cocer el jamón. Ponemos en jamón, lo marcamos con el cuchillo, y lo pintamos con el jarabe. A gratinar unos 10 minutos o hasta que coja un color tostado.

Para servir cortarlo en láminas finas. Yo lo acompañé con compota de manzana.



domingo, 7 de septiembre de 2014

Crema de mango quemada

Este plato, según tengo entendido, se prepara en Tailandia. Para los amantes del mango es delicioso.


Ingredientes:

2 mangos
250 queso mascarpone
250 ml yogur griego
1 cucharadita de jengibre molido
ralladura y zumo de 1 lima
2 cucharadas de azúcar moreno
Azúcar moreno para quemar al final

Elaboración:

Quitamos la piel y el hueso de los mangos y con la batidora de brazo picamos la pulpa.

Con la batidora de varillas mezclamos el queso, el yogur, el jengibre, el azúcar y la lima.

En las tazas o vasos donde lo vamos a servir ponemos: primero la pulpa de mango y encima la mezcla de queso y yogur. Lo dejamos en el congelador un par de horas.

Lo sacamos del congelador, lo espolvoreamos con azúcar moreno y con un quemador de azúcar, o un soplete de cocina, lo quemamos.

Si lo hacemos justo antes de comer, el azúcar quemado estará más crujiente, cuando más esperéis más blando estará y perderá gracia. Guardar en la nevera.

jueves, 28 de agosto de 2014

Viaje a Córcega 2014

Este será un post un poco largo, pero me ha sido muy difícil descartar cosas.


Empezamos el viaje cogiendo el ferry en Toulon hasta Ajaccio, unas 6.30h. Esta ciudad es la capital de la isla y la más poblada. Os diría que es una ciudad muy turística, pero la verdad es que toda la isla lo es.


De aquí ya nos movimos, por la carretera nacional que da la vuelta a toda la isla. Los paisajes son magníficos, vas a ratos al lado de la playa y a ratos por la montaña, difícil no pararse en los miradores. Una cosa muy curiosa también son las criptas por la carretera, fuera del cementerio te encuentras tumbas muy bien cuidadas.

Nos paramos en Sartène, una ciudad muy bonita con callejuelas estrechas y empedradas. Por toda la isla encontraréis tiendas de productos típicos; embutidos, quesos, limoncello, liqueur de myrte,... os pongo una de esta ciudad que me gustó especialmente “La Cave Sartenaise” en la plaza principal:

 

Seguidamente en Porto Vecchio, abajo encontramos el puerto lleno de yates y restaurantes y arriba en una colina la ciudad amurallada: 100% turística, con restaurantes, bares, tiendas,...


Comimos muy bien, por ejemplo en el restaurante A Murta o en U Borgu.


Salteado de ternera Corsa a la Myrte con aceitunas verdes y tagliatelle, asado de cerdo con miel y patatas al horno, berenjenas a la Porto-Vecchiaise (rellenas de albahaca, queso brebis, pan, huevo, ajo y salsa de tomate) o mejillones a la marinera.


Créme Brulée, bañada con licor de Myrte

Siguiente parada la playa Tamaricciu o Palombaggia, esta isla tiene unas playas paradisíacas con arena blanca y aguas cristalinas. Aquí comimos en un restaurante cerca de la playa con muy buenas vistas llamado A Chabraca.


Cogiendo la carretera de Porto Vecchio a Zonza no dejéis de mirar por la ventana, pasas de paisaje de playa a montaña, rodeada de árboles. De sopetón nos encontramos en un lago, y hicimos una ruta hasta llegar a la cascada de Piscia di Gallo.



Otros productos muy típicos son las mermeladas, galletas secas con diferentes sabores, patés de jabalí, ternera a las aceitunas, pato con mandarina y Cap Corse (vino dulce), castañas,...


Una vez llegamos a Zonza seguimos por la carretera hasta Solenzara, donde veremos los picos de Aiguilles de Bavella y gargantas profundas para bañarse.


Justo en la punta sur de la isla encontramos Bonifacio, aconsejo coger uno de los barcos que te hacen un recorrido por los acantilados del estrecho. Escondida entre los acantilados hay una escalera que excavaron unos invasores para intentar conquistar la ciudad. Aunque son muchos peldaños, vale la pena bajar al final, donde encontraréis una pequeña cueva.



Dejamos la parte sur de la isla y nos vamos hacia el norte parando en Corte, justo en medio de la montaña; su museo esta muy bien.


Aquí me encontré con el Fiadone, un pastel de queso, que normalmente se hace con el Brocciu (queso fresco). Con este queso también pudimos degustar canelones rellenos de Brocciu a las finas hierbas con salsa de tomate y buñuelos.


Y llegamos a Bastia, la segunda ciudad más poblada, la verdad es que necesita un lavado de cara muy intenso, los edificios están viejos y algunos parece que se tengan que caer. Los restaurantes y bares están justo en el puerto.

Muy cerca al oeste está St Florent, un pueblo pequeño con playas y la opción de coger un pequeño barco que te lleva a la playa de Loto o la de Saleccia. Dado su difícil acceso suele haber poca gente y son playas de arenas blancas y aguas cristalinas. Nosotros preferimos quedarnos en la playa que está justo al lado del pueblo, bonito para pasear.


La ensalada corsa es una buena forma de probar los dos productos más típicos; los embutidos y la variedad de quesos; te la acompañan con mermelada de higos también de la zona.


Un poco más al norte de Bastia también se puede disfrutar de la playas. Si os gustan más las de piedras aquí encontraréis una buena variedad e incluso alguna de arena.

Playa de Pietranera


En Erbalunga pude disfrutar de unas ricas sardinas asadas.


Playa Marine de Sisco


Y para acabar en Córcega, Calvi, muy bonita, la parte de la ciudadela está muy bien y es muy grande, lo mejor es comprar algo para comer e ir a la playa y disfrutar del sol.


Y dejamos la isla, con el ferry hasta Niza, con una preciosa vista del Cap Corse.


De camino a casa hicimos una parada a Aix-en-provence, os la recomiendo, es muy agradable pasear por sus calles, los edificios son muy bonitos y creo que es la ciudad con más fuentes que he visto. La ciudad es conocida por Cézane y los museos de arte están a la altura.


lunes, 11 de agosto de 2014

Mermelada de Moras

Uno de los problemas de esta mermelada es que tiene muchas pepitas. Se pueden quitar de dos formas; triturar las moras, colarlas y luego hacer la mermelada, o hacer la mermelada y luego colarlas. La segunda forma puede que quede demasiado espesa para colarla, os aconsejo la primera.


Ingredientes:

1 kg de moras
400 gr de azúcar
Zumo de un limón



Elaboración:

Triturar las moras y colarlas para separar las pepitas. Ponerlas en una olla junto con el azúcar y el limón. Cuando empiece a hervir dejar a fuego lento durante almenos 40 minutos. Se tiene que ir mezclando y si sale espuma retirarla.

Rellenar los botes de cristal, poner la tapa y hervirlos al baño maría, cubriéndolos con agua, durante un mínimo de 20 minutos. Después los sacamos de la olla, los ponemos boca abajo y dejamos enfriar. Si sale mermelada por la tapa es que no se han sellado bien, se tendría que volver a hervir.

jueves, 7 de agosto de 2014

Canelones de espinacas y atún

Quedan muy ligeros, esta vez no les puse piñones, pero también quedarían bien.


Ingredientes:
20 placas de canelones
300 gr. espinacas
240 gr. atún de lata en aceite de oliva
3 cucharadas de tomate triturado
50 gr. queso parmesano rallado
1 puerro picado
1 diente de ajo picado
Aceite de Oliva
Sal

Velouté de verduras:
50 gr. mantequilla
1 cucharada de harina
400 l. caldo de verduras

Perejil para decorar

Elaboración:

En una sartén ancha sofreír el ajo y el puerro, cuando empiece a transparentar añadir el tomate, rehogar un par de minutos y añadir las espinacas. Ponedlas en dos tandas para que se reduzcan, de lo contrario no os cabrán. Cuando estas ya estén bien mezcladas añadimos el queso y removemos hasta que se haya fundido.

En una olla con abundante agua coceremos la pasta, pondremos un chorro de aceite y sal. La cocción depende de lo que ponga en el paquete, normalmente unos 15 minutos.

Una vez cocida, ponemos un trapo de cocina en la mesa y vamos poniendo las placas encima para que no se nos peguen. Vamos poniendo el relleno, enrollándolos y los ponemos en una bandeja para horno.

Para hacer la velouté de verduras: en un cazo ponemos la mantequilla, cuando se deshaga añadimos la harina y mezclamos con unas varillas. Por último añadimos el caldo poco a poco y vamos removiendo hasta que coja una textura parecida a la crema, pero os quedará un poco más líquida.

Calentar los canelones al horno, servir en un plato, y con una cuchara verter la velouté caliente por encima.