El
queso fundido es un plato calórico, pero al que pocos pueden decirle
que no. He hecho un cesto con pasta filo, aunque si no queréis
hacerlo, se puede utilizar un plato de barro.
Por
cierto el lunes ya salí en la tele haciendo la receta del maki con jamón cocido, si no lo habéis visto, aquí tenéis el enlace :
Ingredientes:
12
hojas de pasta filo
400
gr. provolone
4
tomates cherry
8
puntas de espárragos verdes
4
huevos de codorniz
El
resto de ingredientes al gusto:
Tomillo
Albahaca
Piñones
Nueces
picadas
sal
Pimienta
Elaboración:
Para
hacer el molde:
He
utilizado unos círculos de metal de 8 cm de ancho, se untan con
mantequilla para que no se peguen, y luego ponemos una a una 3 hojas
de pasta filo por círculo. Se corta la parte que sobresalga,
dejándola de solo 1,5 ó 2 cm. Yo tengo un pequeño truco para
ayudar al desmontaje, pongo dos palillos uno a cada lado entre el
círculo y la pasta.
Rellenamos:
Ponemos
100 gr. de provolone por pieza, dos espárragos, 1 tomate cherry
cortado por la mitad, sal, pimienta, tomillo y la albahaca. Ponemos
al horno precalentado a 180º durante 10 minutos.
Cuando
haya pasado el tiempo sacamos un momento, añadimos los piñones, las
nueces y cascamos el huevo, poniendo el contenido justo en medio.
Dejar 5 minutos más.
Desmoldar
con cuidado sin quemaros y servir inmediatamente.
























